Un cuento “ScrapWorld”, made by Esfera Verde

Siempre lo he dicho, siempre lo diré: el scrapbook es puro amor y dedicación por y para los demás. Y Lorecilla, Esfera Verde, nos lo ha demostrado hoy, compartiendo algo muuuy grande con las seguidoras del Grupo Cinderella Scrap World en Facebook.

No puedo dejar de repetir que mis chicas Cinderella son fantásticas, amorosas, divertidas y resolutivas, siempre prestas a ayudarse las unas a las otras, siempre pensando en los demás, en cómo facilitarles la vida, en siempre tener una palabra amable para las demás, en ayudar en acciones humanitarias como nuestra 2ª misión de Secret Agents. Es maravilloso ver cómo “mis florecillas” se convierten cada  día un poquito más, en una nueva familia, una enooorme familia de chicas que comparten ideas, proyectos, sueños y … ¡cuentos! Y es que Lorecilla Esfera Verde ha escrito un cuento preciosísimo en el que nos ha engoblado a quienes le pedimos porfi-please estar en el meollo de su próximo cuento.

Y el resultado es, como poco, pura emoción. Te deja con la “gallina de pelos”, te hace reír, te hace llorar, te emociona, te embarga, te transporta a su particular mundo en el que la magia lo hace todo posible.

Así es mi pequeña Lorecilla, que nos ha regalado a las seguidoras de Cinderella Scrap World un cuento personalizado. Y no sé cómo darle las gracias a esta hadita mía, agradecerle lo que ha hecho por nosotras. Porque esto nos une todavía más. Y es que afirmo y requete reafirmo que MIS CHICAS CINDERELLA SON LAS MEJORES DEL MUNDO MUNDIAL.

Estoy orgullosa de vosotras, de cada una de vosotras, y os mando mis mejores deseos, todo mi cariño, todos mis pensamientos positivos. Y sé que vuestras vidas estarán colmadas de buenas cosas porque vosotras sois buenas, hacéis cosas buenas y sois la bondad personificada.

Y aquí os dejo con un pequeño extracto del cuento de Esfera Verde :

Nada más llegar al poblado, Rafaello se encontró rodeado de niños. Eso no era algo extraño en él, ya que su visita siempre era bien recibida.
-El juglar, ya está aquí el juglar. –Se escuchaba gritar a los niños desde todos los rincones del pueblo. Y todo el mundo dejaba sus tareas y quehaceres diarios para acudir a su encuentro.
Después de los saludos de rigor, tanto los niños como los adult…os empezaron a pedirle que les contase una historia. Así que Rafaello se sentó en el suelo, cruzó las piernas y, ante la atenta mirada de su público, empezó a narrar.
Había una vez un lugar llamado Scrapworld, que pertenecía al Reino de la Fantasía. Todo lo que había en ese lugar era mágico, desde el más pequeño de los insectos a la más grande de las montañas. Y, por supuesto, sus habitantes también eran seres mágicos.
Scrapworld estaba gobernado por un hada repostera  muy sabia llamada Bienvecita. Ésta era muy querida y apreciada por su pueblo, porque, a diferencia del resto de las hadas, que solían ser muy elitistas y no se juntaban con otros seres, Bienvecita vivía rodeada de pequeñas duendecillas, a las que consideraba su familia.
Todos los días, las duendecillas se ocupaban de que las cosas funcionasen bien en el reino, ya que cada una poseía un don que la hacía única. Mientras tanto, Bienvecita se ocupaba de preparar ricos cupcakes, ya que las duendecillas solo comían cosas dulces, y de fabricarles hermosos vestidos. El hada se sentía profundamente orgullosa de su reino y procuraba que todos sus habitantes se sintiesen felices. Pero un día, pasaron por allí las malvadas Brujas de la Oscuridad.
Eran unas crueles hechiceras que llevaban la destrucción allí  por donde pasaban, ya que sentían envidia de todas las cosas bellas. Por ello, cuando vieron el hermoso reino de Scrapworld, lanzaron su conjuro para destruirlo.  De repente, las flores se secaron y los arcoíris y las nubes desaparecieron. Los ríos se secaron y de las fuentes dejó de manar el chocolate que bebían los seres de Scrapworld.
En un solo momento, todo lo que era bello y lleno de vida se marchitó irremediablemente. Las duendecillas estaban aterradas y corrieron al palacio de Bienvecita a pedirle ayuda. El hada, a pesar de todo el poder que tenía, no sabía qué hacer ante el maleficio de las Brujas, por lo que fue a pedir ayuda a los Árboles Milenarios, que eran los seres más sabios del Reino de  Fantasía.
Éstos, después de escuchar las palabras del hada, llegaron a la conclusión de que solamente el Mago Errante podría ayudarla. Bienvecita nunca había escuchado hablar del Mago ni sabía cómo podía ponerse en contacto con él.
-El Mago. –Le explicaron los Árboles Milenarios -Sólo puede ser convocados si conseguís reunir las Cuatro Esferas de Cristal, que están en poder de los Cuatro Vientos. Sólo así podrás salvar tu reino. Pero es una aventura muy peligrosa, ya que los Vientos son seres caprichosos e inestables y les gusta divertirse a costa de quienes les piden ayuda.
Bienvecita les dio las gracias a los Árboles Milenarios y se reunió con sus duendecillas para explicarles la situación. A pesar de lo arriesgado de la misión, muchas de ellas  se ofrecieron voluntarias para encontrar las Cuatro Esferas de Cristal.
Bienvecita lloró de emoción al ver la valentía de sus amigas y se pasó el día preparando los mejores dulces y provisiones para el viaje, y fabricando nuevos vestidos adaptados a los lugares a los que habrían de dirigirse.
Al día siguiente, las duendecillas  se presentaron ante Bienvecita preparadas para la aventura que les esperaba. El hada le dio a cada una de ellas un paquete con lo necesario para el viaje y las despidió con el corazón lleno de orgullo. En lo más hondo de su alma lamentaba no poder acompañarlas en esa peligrosa aventura, pero debía quedarse para ocuparse de los seres  que quedaban en el reino, que, ante la falta de sus alimentos mágicos, empezaban a enfermar.
Bienvecita vio como las valientes duendecillas se dirigían hacia la salida de Scrapworld y les deseó suerte mientras una lágrima rodaba por su mejilla. Realizaron el camino en silencio, cada una sumida en sus pensamientos, lejos del bullicio y las risas a las que estaban acostumbradas, hasta llegar a Cardinalia, el lugar donde debían separar sus caminos.   …
cuento de Lorena Sánchez Gabriel,
mi “Lorecilla” Esfera Verde
Si quieres seguir leyendo esta grandísima aventura, sigue el enlace que te ponemos a continuación: REINO DE CUENTOS
Anuncios

Un pensamiento en “Un cuento “ScrapWorld”, made by Esfera Verde

  1. Bienve no tengo palabras, de verdad. Sólo te puedo dar las gracias a ti por haber creado un reino tan maravilloso y por enseñarnos que la magia crece cuando se reparte. Te quiero muchísimo, ya lo sabes :))

    Me gusta

¿Quieres dejar un comentario en esta entrada?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s